Se corrige la respuesta, pero no la causa del error
Se avanza sin bases sólidas, acumulando vacíos
El estudiante cree que “no es bueno”, cuando en realidad nunca entendió el porqué

No preguntamos solo qué respondió mal el estudiante.
Nos preguntamos por qué pensó así.
Porque dos estudiantes pueden equivocarse en lo mismo
por razones completamente distintas.
Y si el problema es distinto,
la solución también debe serlo.
El Método Ingenia se basa en identificar el punto exacto
donde se rompe la comprensión,
no en repetir contenidos esperando que algo cambie.
Detectar el punto donde se pierde la comprensión
Identificar el tipo de error que se repite
Entender qué enfoque de aprendizaje tiene más sentido para ese caso
Tras el diagnóstico, el estudiante obtiene claridad sobre su situación actual.
Desde ahí, existen distintos caminos para avanzar:


El diagnóstico es lo que define cuál opción tiene más sentido en cada caso.
No al revés.
Por eso, en Ingenia el primer paso no es elegir un programa.
Es entender qué está pasando realmente.
